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Historia de una traición

higuainTomado de Sport

Gonzalo Higuaín ha entrado, por derecho propio, en el selecto grupo de futbolistas odiados por el club al que abandonaron. Hoy parece que su caso sea el más grave o destacado de la historia… Pero no es así.

Nápoles no perdona a Higuaín que se marche al norte, a la Juventus, tal como en el pasado hubo otros jugadores, y de mayor trascendencia futbolística que el Pipita, que pasaron de ser ídolos a apestados. Algunos, incluso, necesitaron seguridad privada por recibir amenazas de muerte.

En clave barcelonista, claro, el caso de Figo es el más destacado y es difícil encontrar un aficionado que perdone la marcha del portugués al Real Madrid en el verano de 2000. El Barça, de hecho, ha sufrido en primera persona otros casos con el club merengue, aunque uno que dolió especialmente, no por su trascendencia futbolística pero sí por cuestión sentimental, fue el fichaje de Kubala por el Espanyol.

Más allá de Higuaín o Figo y sin ir tan atrás en el tiempo con Kubala, este podría ser un top cinco de los trasvases que más dolieron en sus clubs de orígen:
Michel Laudrup

“Me marcho porque no le aguanto más”. La frase es de Michael Laudrup en el verano de 1994, argumentando así su marcha del Barça y señalando, sin nombrarle, a Johan Cruyff.

La afición del Barça, entregada al danés, llegó a presentarle más de 20.000 firmas pidiéndole que se quedase pero su decisión era firme. Se marchó con la carta de libertad… Al Real Madrid. Y aquello fue recibido como una puñalada por la hinchada del Camp Nou.

“Aquí sí me he sentido campeón” llegó a declarar en un tono hiriente con su pasado cuando ganó la Liga con Valdano. El tiempo lo cura todo, al menos en su caso, y volvió a jugar a las órdenes de Johan en el homenaje al Dream Team siendo vitoreado en el estadio azulgrana.

SOL CAMPBELL

El central inglés, quien marcó un gol en París que puso de los nervios a toda la hinchada del Barça en 2006, protagonizó en 2001 un caso que aún se recuerda en White Hart Lane.

Campbell se incorporó a la academía del Tottenham a los 15 años, siendo uno de sus mejores valores y llegando al primer equipo en 1992, debutando a los 18 años contra el Chelsea y asentándose en los Spurs y convirtiéndose en uno de los grandes ídolos de la hinchada.

En el verano de 2001, tras rechazar una oferta de renovación que le habría convertido en el mejor pagado de la historia del club, Campbell se comprometió con el Arsenal, el gran enemigo.

Etiquetado como Judas, el central llegó a recibir amenazas de muerte, se vio obligado a mudarse en Londres y durante meses fue acompañado por guardias de seguridad personales.

A día de hoy Campbell sigue siendo un personaje nada grato en White Hart Lane.
Roberto Baggio

Compañero de Guardiola en Brescia y uno de los mayores ídolos del fútbol italiano, a Roberto Baggio nadie le perdona en Florencia la traición que representó su marcha a la Juventus en el verano de 1990.

Surgido del Vicenza, en 1985 la Fiorentina pagó por él 1,2 millones de euros, convirtiéndose rápidamente en el jugador fetiche del equipo viola.

Fue el ídolo… Hasta que llegó la Juventus y le convirtió en el traspaso más caro de la historia, cifrándose la operación entre los 8 y los 10 millones de euros. El fichaje provocó disturbios en las calles de Florencia y su primer partido como bianconero contra la Fiore estuvo rodeado de mucha tensión.

CARLOS TÉVEZ

‘Bienvenido a la ciudad’. Así le recibieron los hinchas del Manchester City mientras los del United maldecían su marcha de Old Trafford.

Cedido por el West Ham al ManUnited por dos temporadas, en la primavera de 2009 los diablos rojos acordaron su fichaje definitivo con los hammers por 25 millones de euros… Pero Tévez proclamó que no quería seguir en el club y al cabo de los días el Manchester City anunció su fichaje por 29 millones.

El Apache argumentó su marcha en que el United tenía demasiadas figuras en la delantera, pero Ferguson le retrató dando a conocer que el City le había convencido doblando el salario que percibía en su equipo.
joao pinto

Conocido como El niño de oro, el Atlético de Madrid apostó por él cuando solo tenía 17 años, pero la mala experiencia le hizo regresar a Portugal, donde en 1992 le fichó el Benfica.

Durante las siguientes ocho temporadas fue uno de los jugadores claves en los encarnados hasta que en 2000, de forma inexplicable, el presidente del club convino no renovar su contrato.

La hinchada tomó con gran disgusto esa decisión… Hasta que conoció que a pesar de las ofertas de Manchester United, Chelsea o Bayern Joao Pinto había decidido permanecer en Lisboa y fichar por el Sporting. Paso de ídolo a traidor.

Acerca de Isidro Martinez Suarez

El autor no ha proporcionado ninguna información.

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