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Williams quiere ganar pese a un presupuesto dos veces y medio inferior a los equipos grandes

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Pat Symonds estima que Williams es capaz de ganar el Mundial de F1 pese a disponer de un presupuesto menor que sus grandes rivales.

“Es muy fácil decir que los ‘top teams ‘gastan dos veces y media más que tú y que ese es el dinero necesario para ganar. Eso no es cierto a un determinado nivel”, dijo Pat Symons. Williams fue tercera en el campenato de constructores el pasado año tras atravesar un largo periodo negro y este año aspira a conservar esta plaza, después de que Ferrari haya abierto un pequeño hueco en la que hasta ahora era una fuerte batalla por la segunda plaza. Los reveces de Mónaco y Hungría, donde no puntuaron, pesan demasiado. Y Red Bull lo ha aprovechado para comer terreno.

La frase de Symons es respuesta a unas palabras de Gerard López, el patrón de Lotus, en la que afirma justo lo contrario y avisa a Williams de que puede estar próximamente en el mismo delicado momento que atraviesa Lotus ahora. López dijo que para pasar al escaló superior y luchar contra los top teams hace falta invertir mucho más dinero y que las esperanzas de conseguirlo tras los resultados prometedores de 2013 les han conducido a la delicada situación financiera actual que pone su continuidad en entredicho. “Y Williams se encuentra en la misma fase que nosotros en 2013”.

El 2 de junio, hace algo más de dos meses, publicamos en estas mismas páginas los presupuestos de los equipos de F1 , ofrecidos por Bussines Book, los mismos que hoy estos días están apareciendo en diversas webs. Los 465 millones de Red Bull, Mercedes o McLaren, incluso los casi 420 de Ferrari, contrastaban con los 186 de Williams. Y está claro que el equipo de Frank Williams es privilegiado su lo comparaciones con Lotus, Toro Rosso y Sahara-Force India, por no hablar de Sauber o Manor. El presupuesto de McLaren, Mercedes o Red Bull equivale a la suma de los presupuestos de los 4 equipos más pobres del Mundial.

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DINERO, EL JUSTO

“No creo que haga falta tanto dinero para ganar. Puedes conseguirlo con un equipo más pequeño, más cohesionado, con mejores ideas. Y esto es lo que estamos intentando construir con vistas a las próximos años”, sostiene Symons, quien ha añadido que “esta temporada es de consolidación tras la de 2014 que fue la de retorno al grupo de cabeza. Todo ello es el premio al duro trabajo emprendido a yas decisiones osadas que hemos tomado”.

No deben sorprender las palabras de Symons. Responden perfectamente a la escuela tanto del técnico como del equipo.

Frank Williams,propietario del equipo, declaró hace unos años que la mejor cualidad de su entonces socio y director técnico, hoy jubilado, Patrick Head era la de “ceñirse al presupuesto”. Es decir, no malgastar dinero en busca de soluciones milagrosas que no llegan sino intentar optimizar lo que se conoce, se tiene y se puede afrontar financieramente. También sostenía que “los pilotos no deben correr en Williams porque les paga fortunas, sino porque saben que podemos darles un coche ganador”, aunque eso lo dijo en otro momento, cuando sus coches ganaban. Y lo practicó: Nigel Mansell, Damon Hill y Jacques Villeneuve abandonaron el equipo con el título en el bolsillo cuando quisieron monetizar la corona recién alcanzada.

Y Pat Symonds se ha forjado en la escuela de Flavio Briatore, un hombre que llegó a la F1 sin saber nada de carreras, ajeno, al ‘establishment’, y que no creía en los sueños de futuro de los ingenieros. Frases como “dale a un ingeniero 10 millones para un proyecto y te acabará pidiendo diez más para acabar de ponerlo a punto”; “¿Tecnología?. Es algo tremendamente caro, que hay que ir a buscar al otro confín del mundo y necesita un gran equipo de ingenieros para que funcione”, o “¿tecnología aeroespacial?. Construimos coches, el fabricante que está detrás nuestro también, no aviones”.

Quizás valga la pena recordar una frase de Max Mosley cuando todavía era presidente de la FIA: “Den a Ron Dennis y Flavio Briatore 200 millones para la temporada a cada uno. Ron acabará el año hipotecando su casa. Flavio es capaz de apartar 100 y con los otros 100 ganar el título” Más o menos la diferencia que hay entre McLaren y Williams hoy.

Otros podrían ele ejemplo de Brawn, ganador del título de 2009. Pero tiene truco. Es cierto que el presupuesto del equipo Brawn era uno de los más pequeños de la F1, pero su coche fue uno de los más caros de la historia. Todo el presupuesto de Honda de 2008 se volcó en el coche de 2009… que acabo siendo el Brawn porque los japoneses prefirieron marcharse.

EL MOTOR OFICIAL, LA CLAVE

Más importante que el presupuesto es el motor, sin duda. Red Bull sostiene que no se puede ganar con un motor cliente, que la marca preferirá siempre que gane su equipo. Esa es la razón por la que dudan en dejar Renault con quien hacer las veces de equipo oficial, aunque parezca que son un matrimonio mal avenido en proceso de dolorosa separación.

Williams es ahora cliente de Mercedes –ellos decidieron dejar Renault– y no les va mal, aunque no hayan conseguido victorias. Pero sin duda comparten lo que piensa Red Bull. Hay un aserto que dice que Williams, cuando ha dispuesto de motor, ha acabado ganado. Es cierto que su primer título fue con el motor Coworth, pero entonces todos eran clientes de Cosworth. Después, sus grandes éxitos han llegado de la mano de Renault y Honda.

Tomado del sitio: mundodeportivo.com

Acerca de Tony Hernández Caballero

El autor no ha proporcionado ninguna información.

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