Tras la derrota en estas últimas Finales, en el currículum de LeBron James pesa ahora un 2-4 en lo que a batallas perdidas por el anillo se refiere. Un negativo balance que contrastasta con el inmaculado 6-0 de Michael Jordan. Sin embargo, y a diferencia de lo sucedido en la final de 2011 ante los Mavericks, en esta ocasión poco se le puede reprochar al alero de Akron. Con unos Cavs sin Irving (desde la prórroga del primer partido), Love y Varejao, consiguió poner contra las cuerdas a unos Warriors que partían como máximos favoritos. Y es que LeBron nos llegó a hacer dudar con una actuación sobrehumana, tan descomunal que le llevó a dominar la serie como solo el propio Jordan había sido capaz de hacer con anterioridad.
«¡Jordan, Jordan, Jordaaan! ¡Canasta, canasta, canasta, canasta! ¡Canasta de Michael! !Me llamo Michael, Michael Jordan!«, así narró el legendario Andrés Montes la canasta de ‘Air’ que dio en el sexto partido de las Finales de 1998 el sexto anillo a los Bulls ante los Jazz de Stockton y Karl Malone. En aquella eliminatoria, el hoy propietario de los Hornets firmó un 41,2% en Usage Percentage. Esta es una estadística avanzada que a partir de una compleja fórmula matemática viene a determinar el impacto que tiene un jugador en el juego ofensivo de su equipo al determinar el porcentaje de posesiones que este finaliza mientras está sobre el parqué (tanto lanzando a canasta como acudiendo a la línea de tiros libres o perdiendo el balón).
Desde que se creó el Usage Percentage (en el portal Basketball Reference aparecen datos, en lo que a Finales se refiere, desde 1985), únicamente MJ había superado la barrera del 40% hasta… ‘King’ James este mismo mes de junio. El cuatro veces MVP ha concluido los seis partidos con una media del 40,8%. No obstante, tras los tres primeros partidos (con sus Cavs dominando 2-1) llegó a contar con un 44%. Entonces el cansancio intervino y su fatiga apareció reflejada en el rendimiento de Cleveland.
Por el estado en el que han competido en esta final, más que recordarnos a los Bulls de ambos three-peats (equipazos todos ellos), los de David Blatt pueden haber dejado una impronta más pareja a la de los Sixers del año 2001. Por aquel entonces, Philadelphia era un equipo duro y físico construido en base a una intensa defensa y al talento de Allen Iverson. En aquel entonces, ‘The Answer’ firmó un 37,6% en el Usage. En una situación similar, LeBron le ha superado en más de cuatro puntos. Por algo se ha convertido en el primer jugador de la historia en liderar unas Finales en puntos, rebotes y asistencias. Y no sólo eso, sino que ha superado también al Jordan del 93 en lo que a puntos anotados y asistidos se refiere (57,7 por 55,3). Lo dicho, un dominio como nunca antes habíamos visto, pero al final el baloncesto es un juego de equipo. Por ello han ganado los Warriors y Chicago lo hizo en su día.
Tomado del sitio: nba.es
