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Inspiración: fluido de efecto inmediato

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La inspiración es un fluido de efecto inmediato en el torrente sanguíneo. A esa altura anímica se asciende en el deporte —como en cualquier otra esfera de la vida cotidiana— cuando los hombres cobran conciencia de qué causa defienden, sin claudicar ante las dificultades.

Quizá podría comenzar estas breves líneas hablando del 3-2 de los voleibolistas cubanos sobre Argentina en la Liga Mundial el sábado. Éxito reconfortante para buscar otra actuación decorosa cuando este viernes Bulgaria desembarque en la Ciudad Deportiva.

Pero antes, permítanme hacer un paréntesis para comentar el paso de los antillanos por Canadá, Estados Unidos y Argentina.

A los avatares del prolongado viaje hacia Calgary (casi 30 horas), para debutar frente a los canadienses, allí se unió la salida de la cancha del atacador auxiliar Lázaro Fundora por una lesión de rodilla, recuerdo de pasadas vicisitudes. Con 11 jugadores, el elenco se resintió en su ofensiva y depositó las esperanzas en el capitán y opuesto Rolando Cepeda y en Osmany Uriarte, quien extrañó la mano que desde el Mundial de Polonia 2014 siempre le tiende su par Javier Jiménez, ausente por problemas de visados.

Concluida en Detroit la lid Final Four, clasificatoria para la Copa del Mundo, a los tres reveses consecutivos ante Canadá en una semana, y uno frente a Estados Unidos, se sumó la deserción del central Félix Chapman y el auxiliar Inovel Romero, que redujo la escuadra a nueve competidores.

Tras otro tortuoso traslado de casi 50 horas, ahora desde Detroit (mal estado del tiempo y retraso en la aerolínea Delta) a la ciudad de Mendoza, en Argentina, los cubanos llegaron a la sede más tarde que sus compañeros enviados desde La Habana —Javier Jiménez y Mario Rivera— para redondear el cuadro en 11 jóvenes, cuando hoy los planteles presentan 14, como lo hicieron los rioplatenses.

Retomo entonces el tema enunciado al principio. En condiciones adversas, como las relatadas, solo la inspiración surgida de los deseos de defender los colores patrios insuflan el ánimo que trajo la victoria 3-2 (17-25, 25-17, 25-21, 16-25, 15-9) en el segundo partido efectuado en la ciudad de Mendoza.

Sin magnificar el significado de ese resultado (la selección, inexperta, tiene aspectos por mejorar), el saldo respondió a la efectiva interacción del triángulo esencial: el opuesto Rolando Cepeda marcó 28 puntos, secundado por 17 de Uriarte y 15 de Jiménez, señal de una comunicación y soltura que han de fluir todavía más en la medida que se entiendan mejor con el novato pasador Ricardo Calvo.

Si Cepeda como capitán continúa impregnando seguridad a su ataque, ello ofrecerá confianza al conjunto. A la par, Jiménez es un aglutinador incansable, líder en cualquier formación por esa manera hiperactiva de comportarse sobre la cancha, siempre halando a sus compañeros, en tanto aún los centrales Liván Osoria y Dariel Albo deben incrementar su aporte ofensivo y a la defensa.

Solo siete partidos en tres semanas han tenido los cubanos, escasos para ganar el acople necesario. Sin embargo, a partir del optimismo que les tributa el saberse con condiciones para pelear en el segundo nivel de la Liga Mundial, los nuestros seguro saldrán al Coliseo capitalino el próximo viernes dispuestos a ofrecerle un buen espectáculo a esa afición que siempre los ha apoyado.

Acerca de Tony Hernández Caballero

El autor no ha proporcionado ninguna información.

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