Como todo buen padre, Lourdes Gourriel confesó sentirse “sumamente preocupado” por lo que está sucediendo alrededor de su hijo Yulieski, pero negó que – el considerado por muchos el mejor pelotero cubano del momento- se encuentre fuera del país.
En Miami desde hace unas semanas invitado por amigos, Gourriel recalcó que su hijo, estrella de los Industriales y la selección nacional, está en su casa después de recuperarse de una lesión.
Pero también reconoció que no se había presentado a los entrenamientos de la preselección que se concentra en la capital cubana, de donde saldrá conjunto a los Juegos Panamericanos de Toronto este verano.
De acuerdo con fuentes de la isla, Yulieski se habría enojado con la Comisión Nacional de Béisbol de Cuba al considerar injusto que su hermano menor, Lourdes Jr., no hubiese sido llamado al grupo que ya entrena en el Estadio Latinoamericano.
“Lo que he escuchado es que el más chiquito [Lourdes Jr.] no está en la preselección por problemas de lesión y enfermedad”, apuntó Gourriel padre, una verdadera leyenda de la pelota de la isla. “Y eso ha conllevado a que él [Yuliesky] tampoco esté en la preselección”.
La ausencia de Yuliesky desató cualquier tipo de rumores y comentarios, e incluso se hablaba de que se había marchado a un tercer país de manera legal para establecer residencia y acceder a la agencia libre.
De acuerdo con un evaluador de talento y un representante de peloteros basados en Miami, Yulieski podría lograr un pacto cercano a los $100 millones, por no estar sujeto a las regulaciones para firmas internacionales de Grandes Ligas.
“Mira el caso de Héctor Olivera, quien tiene la misma edad de Yulieski, 30 años, y recibió un contrato de $62.5 millones”, apuntó el agente. “Se está hablando que Olivera puede subir al equipo de los Dodgers en un par de semanas. Yulieski tiene más proyección que Olivera. Es más conocido. En el mercado no dura mucho, cualquier equipo lo firma al instante y por ese precio”.
Recientemente, Yulieski también estuvo en el centro de las especulaciones, cuando renunciara a un contrato de entre $2 y $3 millones con el Yokohama de la Liga Profesional Japonesa.
El segundo de los hermanos Gourriel jugó en 62 partidos con los BayStars con promedio de .305 y 11 jonrones, pero no quiso retornar al circuito nipón alegando el padecimiento de lesiones y cierta “incomprensión” del club.
“Hubo un mal entendimiento con los contratos de Japón”, djo Gourriel padre sin ahondar mucho. “Como Yuli rompió su contrato, pues [Lourdes Jr.] también rompió el suyo [con el Yokohama]”.
El tercer hermano de la familia Gourriel, Yuniesky, actualmente se encuentra jugando con los Capitals de Quebec, un equipo considerado de Clase A en una Liga Independiente, pero es Lourdes Jr. el que está comenzando a despertar mucho interés dentro de la industria del béisbol.
“Sí, ha echado un cuerpazo que hasta mí me ha sorprendido”, se despidió Gourriel padre. “Vamos a ver qué sucede, a mi me gustaría que los peloteros cubanos fueran y vinieran como todos los del resto del mundo. La vida va muy rápido. Todo cambia”.
Colaboración de Omar.
